«Donde el duelo se convierte en espectáculo, y la máscara en mandato.»
Personajes, conceptos, diseños originales creados por: CHAnticristo y DrAgonfire Alex

Año de fundación: 1999
Fundador: Monseñor Patrick Muñoz
Sede principal: El teatro clandestino del ICEBERG, Ciudad Neza
Motivo detonante: El suicidio ritual de Lilith “La Bella
Símbolos: Máscaras negras de conejo, dalias negras, cuchillos de obsidiana
Caída: A manos del Demonio de Neza en Octubre del 2024 (pero, no erradicada por completo)
Jerarquía:
- Buitre Gris – Monseñor Patrick Muñoz: Lord Buitre por excelencia, fundador y líder absoluto quien empuña un bastón con cabeza de buitre de oro que esconde en su interior una afilada, delgada y larga cuchilla de obsidiana
- Buitres Blancos – Embajadores de países hablantes de otras lenguas o idiomas: son asesinos altamente experimentados que sirven para proteger a los invitados, mercancías y controlar disputas previas y posteriores a los eventos anuales del ICEBERG
- Buitres Negros – Invitados y seguridad privada dentro del ICEBERG: Están camuflados entre los invitados más poderosos quienes visten la misma máscara e indumentaria. Algunos están preparados para presionar a los invitados durante subastas para incrementar las ganancias dentro del ICEBERG
- Buitres de Oro – Re creadores Internacionales del Mito: Multimillonarios que han decidido corromper sus propios países para celebrar por su propia cuenta el mismo tipo de rituales que el Monseñor Patrick Muñoz.
- La Chica del Velo Oscuro – Jennifer Muñoz: Matriarca obligada, hija de sangre del Monseñor Patrick Muñoz
- Las Chicas del Velo Oscuro – Núcleo de élite, suelen ser parte de la mercancía, además de ser edecanes. Fueron jovenes iniciadas bajo el mismo manto, todas ellas secuestradas de distintas partes del mundo.
ALIADOS FUERA DE LA JERARQUÍA

- El Buitre Rojo: Un único mercenario y hacker altamente capacitado desde pequeño como Host del ICEBERG. No tiene un rango dentro de la jerarquía, puesto que suele comandar ventas en la Web Profunda y proteger mercancía tanto de origen humano como simples cajas con cartas escritas.
- Conejitos Solitarios: Un grupo de 3 psicópatas enmascarados de conejos con plumas tribales que realizan un delicado proyecto cinematográfico independiente para introducir el ICEBERG a la Deep Web por medio de las «Red Rooms» orquestado por el Monseñor Patrick Muñoz y La Chica del Velo Oscuro.
Primeras Apariciones y Pistas de su existencia al principio de la obra
En los primeros borradores de CHAnticristo – Heredero de Satanás publicados en Octubre 2015 se hacen presentes como figuras sombrías que persiguen a Lilith «La Bella Durmiente» bajo la lluvia entre las calles de Ciudad Neza previo a que ella abandone a su bebé.
Han sido hasta el momento los personajes más misteriosos y secretos de toda la saga de CHAnticristo, pero en Junio 1, 2023 en el videoclip de Purgatorio (situado en Noviembre 19, 2021) en el álbum de La Sombra del Diablo de CHAnticristo, dónde él junto con La Cabra Negra, Zartt Element y Leandro Loza (un junte México Argentina) se enfrentan en pelea a un grupo de Buitres Negros comandados por el Buitre Gris (Monseñor Patrick Muñoz) culminando con el secuestro y asesinato de La Cabra Negra a manos del Monseñor Patrick Muñoz en una bañera de sacrificios.
En Febrero 22, 2024. Fueron revelados como antagonistas principales de la película y álbum de ICEBERG – CHAnticristo.
I. Origen

El Monseñor Patrick Muñoz dedicado a la trata de blancas desde los 40 años de edad decidió comenzar su proyecto más aterrador el Teatro del ICEBERG, inspirado en su paso por la Televisión (como conductor del programa religioso Alegres Amigos transmitido por 4 vías TV Naucalpan) y la iglesia (Convento de la Santa Orfandad de Ciudad Neza) diseña una macabra organización financiada por inversionistas depravados, conocida como La Élite de los Buitres nacida del trauma en 1999.
El 14 de febrero de 1998, Lilith, conocida como La Bella Durmiente, desapareció y fue arrastrada a un circuito de explotación sexual de alto perfil. Un año después, con su suicidio en plena función dentro del teatro del ICEBERG se convirtió en una obsesión para su captor y explotador; el Monseñor Patrick Muñoz.
En lugar de sentir culpa, Muñoz vio en su muerte un “acto sagrado” y decidió ritualizarlo. Así creando un evento anual, el ICEBERG, reservado para las familias más adineradas, quienes debían asistir portando máscaras de buitre como símbolo de su privilegio y complicidad.
II. Función y estructura

La Élite de los Buitres se organizó como una sociedad secreta, cerrada y jerárquica en el corazón de Ciudad Neza. En la cúspide estaba el Monseñor Patrick Muñoz como su patriarca conocido como el Buitre Gris y bajo su mandato la figura femenina ceremonial de La Chica del Velo Oscuro quien ejercía el rol de matriarca; encargada de legitimar el culto y adiestrar a las jovencitas recién llegadas, todas ellas secuestradas o entregadas por redes corruptas, eran moldeadas en Las Chicas del Velo Oscuro.
Su adoctrinamiento incluía:
- Sumisión total a La Élite de Los Buitres
- Uso obligatorio de máscaras negras de conejo con velos negro y vestidos de noche, herederas de la máscara blanca de Lilith, ahora teñida de luto.
- Ceremonias nocturnas donde los asistentes encubiertos como Buitres “consumían” el espectáculo.
- Comprensión de la psique machista poderosa para atraer nuevos clientes.
- Uso de Cuchillos de obsidiana Negra, control de situaciones sexuales de alto riesgo, uso adecuado de feromonas en dalias negras y maestría en prestidigitación para envenenamiento o sedación de clientes riesgosos.
La máscara no era simple disfraz; representaba el abandono de la identidad y el nacimiento de una nueva función dentro del culto.
III. Ritos y simbolismo

Cada año, durante el ICEBERG, las Chicas del Velo Oscuro ejecutaban coreografías que mezclaban bailes eróticos, servicios sexuales tras bastidores, violencia y humillación. Las dalias negras se utilizaban únicamente durante el evento anual del ICEBERG sobre las máscaras representando “la belleza nacida de la oscuridad”. El cuchillo de obsidiana (el mismo con el que Lilith se quitó la vida) se convirtió en reliquia central, usado para:
- Iniciar a nuevas reclutas.
- Ejecutar a miembros “débiles” o “traidores”.
- Sellar pactos entre la Élite y figuras del poder político o criminal.
IV. Influencia y alcance
La Élite de los Buitres no solo operaba como culto privado: servía como red de corrupción y control. Sus miembros (empresarios, jueces, artistas clérigos, políticos) usaban las galas del ICEBERG como escenario para cerrar acuerdos ilegales y eliminar opositores mediante las mismas mujeres que vestían de conejo y velo.
Algunas de ellas, como Jennifer Muñoz, asumieron papeles de liderazgo, convirtiéndose en armas o productoras del horror. Otras fueron utilizadas como espías, seductoras o asesinas, marcadas de por vida por el luto impuesto.
V. Creencias

La Élite de los Buitres dentro y fuera del ICEBERG rinde culto a la figura de Nalusha Chito, una entidad asociada a la “Gente Sombra”, descrita como «el ojo que todo lo ve«, un ser que representa la absorción total de la voluntad y la identidad de sus víctimas. Para ellos, Nalusha Chito no es simplemente un demonio, sino un mecanismo espiritual que les concede poder político, protección en la clandestinidad y el silencio de sus enemigos. Según sus creencias, quienes presencian su sombra y sobreviven, quedan impregnados de la influencia de su propia sombra.
Este culto no se limita a lo simbólico; en su modus operandi, la Élite de los Buitres recrea escenarios rituales para quebrar psicológicamente a sus víctimas. El secuestro de Christopher Alexandro fue un ejemplo paradigmático. Tras interceptarlo con complicidad policial, lo trasladaron vendado al recinto abandonado y lujoso del teatro de ICEBERG donde la ostentación decadente se mezclaba con imágenes perturbadoras; querubines desnudos, objetos caros usados de manera grotesca y fotografías comprometedoras. Este contraste entre lujo y depravación buscaba romper la percepción moral del cautivo.
En la culminación de la ceremonia, sacerdotes vestidos con atuendos tribales hicieron sonar tambores mientras recitaban.
“Nalusha Chito es el ojo que ve, devora soles y humanos también”.
-CHAnticristo & La Élite de los Buitres
VI. Caída

La estructura comenzó a resquebrajarse con la intervención de El Demonio de Neza (Christopher Alexandro). Se revela su irrupción en la vigésima quinta edición del ICEBERG cuando tras escoltarlo como prisionero hasta el centro del escenario fue colocándolo frente a la máscara de Lord Buitre, creyendo la Élite de los Buitres que la integración de Nalusa Chito en él había sido un éxito; pero cuando las cortinas se cerraron y CHAnticristo cayó de rodillas junto a la máscara, su silencio se volvió inesperado. Juntó las manos y pidió perdón por el camino que había elegido. La sala entera creyó que aceptaba su destino… hasta que al abrirse de nuevo las cortinas, no estaba arrodillado. Llevaba puesta la máscara de El Demonio de Neza, coronándose como opositor y enemigo directo de la cúpula de La Élite de los Buitres. Los murmullos frenaron y los Buitres comenzaron a desenvainar sus cuchillos.
En lo alto, el Monseñor Patrick Muñoz se quitó la máscara de Buitre Gris, dejando ver un rostro encendido por la furia. El pacto había sido roto antes de nacer; la sombra del Diablo había reclamado su lugar por encima de Nalusa Chito, comenzando una persecución en su contra y una batalla a muerte dentro del escenario, los pasillos y las tramoyas del teatro del ICEBERG. Culminando en el asesinato de Jennifer Muñoz «La Chica del Velo Oscuro» por sus propias “hermanas” y, finalmente, la ejecución del Monseñor Patrick Muñoz a manos de Christopher Alexandro.
La disolución oficial nunca se proclamó, pero la caída del ICEBERG marcó el fin de su poder visible. Sin embargo, algunos rumores insisten en que células dispersas de la Élite sobreviven, operando bajo nuevos nombres, manteniendo viva la estética y los rituales.
VII. Legado
La Élite de los Buitres sigue siendo, dentro del universo CHAnticristo, el epítome de cómo el trauma puede institucionalizarse y venderse como lujo. Su iconografía continúa apareciendo en murales clandestinos, canciones y recuerdos de las y los sobrevivientes.
Para Christopher Alexandro, destruir el ICEBERG no fue una victoria total; fue cerrar una puerta sabiendo que la sombra que se esconde detrás nunca desaparece del todo.

























