«La luna negra, el origen de todas las guerras«
-CHAnticristo
Nombre real: Lilith
Alias: La Bella Durmiente
Personaje, concepto, diseño original creado por: CHAnticristo y DrAgonfire Alex
Primera aparición: Borrador oficial de ANTICRISTO – HEREDERO DE SATANÁS #01 (Publicado en Octubre 2015)
Aparición destacada: ICEBERG (Noviembre 2024) – interpretada por Miranda Rinaldi
Interpretaciones musicales: Track “La Bella Durmiente” – CHAnticristo ft. Norykko (Octubre 2024)

La historia de Lilith, conocida también como «La Bella Durmiente«, es un mosaico de sombras, silencios y recuerdos fragmentados que, para Christopher Alexandro Santos «El Demonio de Neza (el futuro CHAnticristo), representa la herida que jamás termina de cerrarse.
«Veo a una mujer cargándome en su reboso, estamos corriendo, pero no veo de quien, comienzo a pensar que nadie nos sigue, ella esta muy asustada, se ve muy joven, podría decir que tiene unos 17 o 18 años. Demonios se ha tropezado, me estoy mojando, no puedo evitar llorar.»
-CHAnticristo (ANTICRISTO – HEREDERO DE SATANÁS Octubre del 2015)
Su “primera aparición” fue publicada en el primer borrador de CHAnticristo; ANTICRISTO – HEREDERO DE SATANÁS #1 el 19 de Octubre del 2015 (en el blog de haven y hell) dentro de la cronología aparece como recuerdos rotos, como una proyección de fiebre en los ojos del niño herido. Situado en la madrugada del 1° de noviembre de 2007, postrado en cama, con una pierna enyesada y los brazos incapaces de moverse, Christopher sueña que es un bebé en brazos de una joven que corre desesperada. Esa joven es Lilith; no más de 17 o 18 años, descalza, con un reboso que lo envuelve como si fuese lo último que le queda para proteger. Él recuerda que lloraba, aunque no sabía si era por el miedo de ella o por la lluvia que lo empapaba. “Se tropezó”, recuerda siempre Christopher Alexandro, “y en ese momento, su fragilidad me partió como si fuera de cristal”.
En ese mismo sueño, un hombre anónimo los ayuda a levantarse. Nunca está claro si lo hizo por bondad o por mandato. Christopher Alexandro, incluso ya de adulto, sigue cuestionando: «¿Por qué lo hizo?» «¿Quién le pidió que nos ayudara?». Lilith, sin embargo, no deja de llorar, como si cada paso que daba la acercara a una condena inevitable. Y justo antes de que el niño pueda entender adónde van, la visión se corta. Siempre en el mismo punto. Siempre dejando la pregunta sin respuesta.
Orígenes de La Luna Negra

Lilith desapareció el día de se Décimo quinto cumpleaños el 14 de febrero de 1998, en un barrio humilde cercano a Ciudad Neza. Su cabello castaño y sus ojos color miel eran su sello, junto con una complexión curvilínea que atraía miradas desde muy joven. Creció en un hogar marcado por la enfermedad crónica de su madre y la ausencia de un padre.
«Fui tan imbécil ¿De qué rayo quería escaparme? No me faltaba nada ¿De qué tenía que retirarme? Tan solo era una niña… Fue tan sencillo engatusarme… Ahora me atormenta lo estúpida que fui al dejarme»
-Norykko (La Bella Durmiente, Octubre 2024)
En la adolescencia, sus ansias de libertad y el deseo de escapar de la rutina la llevaron a salir una noche sin permiso… y nunca volver. La desaparición activó una Alerta AMBER, con entrevistas a familiares y búsquedas mediáticas que pronto fueron opacadas por el desinterés institucional, la corrupción política y un velo de encubrimiento. El caso de Lilith se archivó, convirtiéndose en otro nombre olvidado en las listas de desaparecidas.
El rapto y la esclavitud

Lilith fue secuestrada por una red de trata y explotación sexual que operaba en México y el mundo durante 1998. Sus manos, terminaron encadenadas al alias de «La Bella Durmiente». Lilith fue convertida en mercancía privada para hombres adinerados y poderosos, vestida con una máscara de coneja blanca con velo blanco, las zapatillas rosas de ballet y los vestidos níveos con estolas de peluche transformaron la inocencia en negocio. La violencia que la atrapó no fue sólo física, fue psicológica y espiritual, durante el día era sedada con inhalaciones forzadas de hachís y por la noche la obligaban a cumplir fantasías retorcidas. El Monseñor Patrick Muñoz transformó su cuerpo en ganancias ilegales, la fragilidad de Lilith se volvió fetiche y su dolor, entretenimiento y su verdadera identidad en olvido.

«En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo… Christopher, perdóname por ser tan débil, por no ser la madre que mereces, encomiendo a Dios tu suerte.»
-Lilith «La Bella Durmiente» (El Demonio de Neza 2019)
El embarazo y el abandono

Entre humillaciones y su irreconocible identidad, Lilith quedó embarazada. Las circunstancias del padre son un misterio (manipulación, abuso, la lógica de la red) fue resultado de una violación sistemática. Lo cierto es que el embarazo la empujó a un borde donde lo humano y lo ritual ya no podían convivir.

Monseñor Patrick Muñoz percibió en ese feto una pieza estratégica; un posible heredero, una ficha para sus especulaciones de sangre y poder. Lilith, sin embargo, en un acto de lucidez y desesperación, eligió romper el circuito de posesión. En una noche de lluvia envolvió al recién nacido en una capa roja y lo dejó en la puerta de un convento (un gesto que sería interpretado como abandono, redención o sacrificio según quién contara la historia). Ese bebé sería criado años después en el convento del Monseñor Patrick Muñoz bajo el nombre de Christopher Santos, ignorante del origen sangriento de su nombre.


Christopher Alexandro, cuando descubre la verdad, se repite en silencio la imagen más íntima y brutal que guarda; la canasta, la capa roja, las manos que lo dejaron. Dice con un amargor frío:
«No hasta donde yo sé, debí de haber tenido una madre… ¿tu?, ¿tienes familia?»
-CHAnticristo (El Demonio de Neza 2019)
La caída final
El su última presentación Lilith recreó su propia historia en el teatro demente del Monseñor Patrick Muñoz; un ballet lento representaba la coreografía de sometimiento, cuerpos que la sostenían y luego la dejaban caer, la máscara deslizándose entre carcajadas sofocadas. Tras los vestidores como en el cuento de La Bella Durmiente fue hipnotizada por un cuchillo negro y en su acto final buscando saldar su pasado y su dolor levantó el cuchillo negro en medio de la función para quitarse la vida.

Su último gesto se volvió profecía; Lilith arrullando a su bebé envuelto en una capa roja, la máscara de coneja blanca con velo en el piso, y la oscuridad tragando el sonido de su respiración.
«Cada año la tasa de secuestros incrementa, crímenes de trata, la incidencia no sosiega… Todos se hacen los sordos, cuando se pegan los gritos dime ¿Cómo duermes tranquilo si tu mundo esta podrido?»
-CHAnticristo
Nacimiento de Las Chicas del Velo Oscuro

La sacudida que dejó el suicidio de Lilith desató en el Monseñor Patrick Muñoz un proceso de demencia profética. Impulsado por una perversa y trastornada fe se convirtió en el arquitecto el de una nueva liturgia, volviéndose el fundador de un sádico y cruel espectáculo anual conocido como «ICEBERG» en 1999, donde solo las familias más adineradas y poderosas podrían asistir con máscaras de Buitres, dando origen a LA ELITE DE LOS BUITRES dónde mujeres jovenes incluida su propia hija eran abusadas, maltratadas y cosificadas con vestidos, orejas de conejo y velos negros cubriendo sus rostros encarnando su perversión más degenerada, la secta de Las Chicas del Velo Oscuro. A partir de la máscara blanca de Lilith “La Primera Voz” la iconografía viró al negro. La máscara de coneja blanca se transformó en matriz y reliquia; las versiones negras, adornadas con dalias y obsidiana, se convirtieron en el sendero de iniciación de un colectivo que a la vez sería usado para seducir, investigar y asesinar a hombres poderosos que se opusieran al orden oscuro del Monseñor Patrick Muñoz.


Jennifer Muñoz, su hija, asume el rol de matriarca como La Chica del Velo Oscuro, legitimando el proceso de conversión simbólica; lo que fue pureza inocente se convierte en rito de duelo y dominación. Estas mujeres no son sólo presencias enmascaradas, son custodias y soldados de la narrativa que Patrick impuso (la historia de Lilith como mito fundador, la Bella Durmiente que abrió el portal para el culto). La estética cambia (blanco a negro), pero la función persiste, el uso del cuerpo femenino como contenedor de mensajes y poder.
“¡No!, cuando yo digo que se llama Christopher, es porque se llama Christopher, su madre lo abandono conmigo, Me lo entrego para convertirlo en mi heredero”
-PATRICK MUÑOZ
La herida que moldea al hijo


Despertar de ese sueño no trae consuelo, sino la certeza de estar solo. Christopher Alexandro se ve por primera vez en un espejo; un niño de cuatro años en un convento de acogida, ya capaz de leer y escribir, pero sin madre. En su entorno, todo es rígido, uniforme, obligatorio, una mujer vestida de negro con un rosario que los llama a desayunar. Desde este momento, Lilith ya no es presencia física, sino presencia ausente
Héroes y Villanos


La voz de Lilith opera como un eco interno en CHAnticristo (Christopher Alexandro), un fantasma emocional que, sin que él lo sepa del todo, lo impulsa a sostener su cruzada. Aunque desconoce su vínculo materno, su instinto por proteger a los inocentes y enfrentar la corrupción nace de esa herencia invisible, una mujer que murió atrapada por la explotación y el suicidio. En la canción, esa influencia se funde con su propio credo combativo, convirtiendo la rabia en disciplina, la desconfianza en estrategia y la compasión en motor, hasta enfrentar no solo a los depredadores del poder, sino también a antagonistas como Werther, que encarnan la seducción autodestructiva contra la que lucha incluso en sí mismo.
«Sucios monstruos entre los humanos Es una lucha entre el bien y el mal Decide bien… ¿de qué lado estas?»
-Norykko (Héroes y Villanos Mayo, 2022)

Revelaciones posteriores
«Su madre se suicido con el mismo cuchillo que te regale”
-MONSEÑOR PATRICK MUÑOZ
La verdad, como suele suceder emerge por goteos y confesiones. En ICEBERG – «Algor Mortis» (2024) se destapan registros y testimonios que reafirman la mayor traición; el Monseñor Patrick Muñoz no solo instrumentalizó la vida de Lilith para sus fines; además se atribuyó la “propiedad” de Christopher Alexandro desde el instante mismo en que Lilith abandonó al bebé. Y la revelación; Lilith no fue simplemente atacada, el objeto de su suicidio se enlazo a las víctimas y al victimario como un artefacto ritual. El cuchillo negro con el que Lilith se quito la vida aquella noche fue el mismo cuchillo negro que el Monseñor Patrick Muñoz regaló a su propia hija Jennifer Muñoz al convertirla en La Chica del Velo Oscuro.
“Eso no importa, le hiciste lo mismo que a todas nosotras…”
-LA CHICA DEL VELO OSCURO
Días Tranquilos

Después de la intervención y cierre definitivo del ICEBERG en su vigésima quinta edición por parte de El Demonio de Neza (Christopher Alexandro) dónde culminó con el homicidio de La Chica del Velo Oscuro a manos de su propia secta por mandato del Monseñor Patrick Muñoz. Previo al arresto de Christopher Alexandro (por el homicidio cometido contra el Monseñor Patrick Muñoz por parte del Demonio de Neza), se nos deja claro en varios fotogramas que Christopher Alexandro abandona la capa roja con la que fue envuelto de bebé y el cuchillo negro detrás de un monumento en la periferia de Neza, despojándose del pasado para volver a casa.

Legado en el universo CHAnticristo
Lilith «La Bella Durmiente» se instala en el imaginario del universo como doble símbolo; víctima y semilla. Su vida y su muerte alimentan varias líneas narrativas que se cruzan como hilos de una misma tela rota:
- Para Christopher Alexandro: Lilith es el origen indeleble, la herida que explica su rabia y su capacidad de amar con violencia contenida. Ella es la madre que lo abandonó para salvarlo o para condenarlo; su ausencia es la lápida emocional que lo impulsa y lo convierte en el Demonio de Neza. Christopher lleva su presencia en gestos mínimos; en la manía de tocar telas rojas, en la reacción que le provoca la música de ballet, en la necesidad de desenterrar verdades que otros entierran.
- Para la narrativa social del universo: Lilith encarna las víctimas invisibles de la trata, el nombre que sistemáticas instituciones prefieren borrar. En canciones, en el teatro de ICEBERG, en el videoclip de La Bella Durmiente (con Norykko dándoles voz y Miranda Rinaldi interpretándola), su historia se usa como denuncia; contra la impunidad, contra el encubrimiento clerical, contra la banalización del horror.
- En lo simbólico: la máscara de coneja blanca con velo blanco se asocia, por oposición y metamorfosis, con la pureza corrompida; la transición a máscaras negras y velos cristaliza la idea de que el trauma puede institucionalizarse hasta convertirse en rito. La dalia negra que adorna las máscaras oficiales de la secta recuerda que la belleza puede nacer en la penumbra.
«En la experiencia de quienes navegan este universo nuestros lectores, espectadores, oyentes, Lilith funciona como una herida abierta que se repite; cada nueva lectura, cada canción que la evoca, vuelve a hacer visible lo invisible.»
-CHAnticristo